Anna Baranova

Hay que aprender a soñar

Quiero un autógrafo de
Anna Baranova

Ser líder se puede aprender.

Lo difícil de este deporte es que no tiene herramientas para medir el resultado como en otros deportes, por ejemplo, el cronómetro para valorar el tiempo. Es un deporte en el que el resultado depende mucho tanto de la técnica como de la emoción que está transmitiendo.

El tapiz es donde se hace la magia, donde puedes sentir tu cuerpo y la música, expresar lo que sientes a través de tus movimientos, jugar con aparatos, lanzarlos al vacío, emocionar al público, es todo que se llama la magia de este deporte.

Las gimnastas españolas son muy luchadoras. El equipo nacional es muy unido. Se convirtieron en una piedra muy fuerte. Tenían un objetivo muy claro para conseguir una medalla olímpica.

Que son campeonas tenía claro en mi mente. Les llamaba las mejores del mundo

Muchas veces ellos estaban muy cerca de la medalla. En Juegos Olímpicos en Londres en 2012, primeros Juegos Europeos en Baku en 2015 y otras competiciones, donde casi tocaron la medalla, consiguieron cuarto puesto. Ese no era fácil a aceptar.

De sus lágrimas se aprende. Han hecho un fallo que no está permitido ser campeonas del mundo en el concurso general en 2014. El equipo estaba preparado para ser campeonas del mundo. Les faltaba confianza, no técnica. Después de estas lágrimas entendieron que pueden ser las mejores del mundo. Esta competición les ha hecho crecer más y confiar que son grandes gimnastas.

En 2015 yo sabía que estas chicas pueden brillar como cinco estrellas en el Campeonato del Mundo.

Nuestra medalla estaba pendiente. Les he dicho que va caller una medalla más grande en un momento más importante.

Este deporte hace a las chicas capaces de enfrentarse a todo lo que les pueda ocurrir en la vida.

La vida de una seleccionadora es tener muchas responsabilidades y tomar decisiones. A veces son muy difíciles. Me cuesta mucho despedirme de niñas que entrenaron varios años en el equipo. Son como miembros de mi familia. Pero antes de despedirnos les doy muchas oportunidades.

La entrenadora descubre el potencial individual de cada niña, hay que sacarlo y desarrollarlo. Cualquier gimnasta tiene su talento, riqueza irrepetible y para un entrenador es muy importante de descubrirlo y demostrarlo.

Elijo el talento por intuición. Si solo hay condiciones físicas no es suficiente para ser campeona. Hay que poner el alma, la paciencia y el trabajo.

Mi fuerza está en saber apoyar a la persona y en descubrir lo más importante, su talento.

Valoro mucho la sinceridad y la verdad. Es lo que crea el vínculo entre el entrenador y la gimnasta. El entrenador está para apoyar a la niña y para eso se necesita la apertura mutua.

Los resultados no llegan en una semana, ni en un mes, ni en un año. Dentro de la fórmula del éxito sin duda hay años de trabajo, esfuerzo y paciencia. Es un camino largo.

El secreto para ganar es superarse.

Hay que aprender a soñar si quieres conseguir algo grande. El éxito depende mucho de tu sueño, confianza, y trabajo. El sueño te ayuda superar todos los obstáculos, que tu encuentres en este camino.

Me inspira mucho la música. Las gimnastas españoles sienten bien el ritmo de la música. Este sentido especial para la música, que tienen en su sangre, les da el baile Flamenco.

Admiro la cultura española. El temperamento español da muchísima riqueza a las movimientos de las gimnastas. En cada Juegos Olímpicos hemos presentado un ejercicio con la música española.

Mi vida está llena de las emociones y de amor.

Siempre poder hacer algo
mejor, no hay límite.